Océanos de Fuego | Lanzarote: El abrazo de los volcanes
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Lanzarote: El abrazo de los volcanes

Sobre este Proyecto

A la isla de Lanzarote llegan todos los veranos multitud de buceadores con la esperanza de haber acertado en la elección de este destino como su paraíso del buceo. Sin duda Lanzarote es uno de los mejores destinos de buceo de Canarias pero la mayoría de la gente que visita esta isla desconoce realmente que especies predominan en este singular litoral y cual es la mejor zona para bucear. La mayoría de los centros de buceo eligen Puerto del Carmen por ser una bahía protegida de los vientos alisios y por el buen estado del mar durante casi todo el año. Cuando los buceadores locales hablamos de Puerto del Carmen siempre coincidimos que en esta zona podremos bucear 360 días del año sin riesgo a equivocarnos.

 

Este remanso del océano atlántico en el sur de la tierra de los volcanes tiene algo que juega a su favor y se trata de sus magníficos paredes de roca volcánica en medio de las llanuras arenosas. Estas paredes son conocidas como veriles. Los veriles proporcionan refugio a innumerables especies de roca que a su vez atraen a especies pelágicas que buscan alimento en estas paredes volcánicas recubiertas de vida con multitud de colores.

 

El origen volcánico de la isla se hace patente en la cantidad de cuevas y oquedades en el veril. Cada grieta está colonizada por sorprendentes especies y sus aguas nos invitan a sumergirnos para contemplar sus secretos. Cuando entramos en el agua, nadamos en superficie alejándonos de la costa unos 40 metros, donde veremos como la pendiente va aumentando en el fondo de arena.

 

Es el momento de sumergirse, llegando a la arena situada a casi 20 metros de profundidad y donde habitualmente nos esperan pequeños peces y algun que otro choco –sepia–. Seguimos descendiendo por la pendiente y encontramos la pared vertical de roca, donde enseguida repararemos en los abundantes grupos de fulas, tres colas y bogas. Varias esponjas y algunas anémonas con sus propias colonias de camarones nos invitan a investigarlas. El veril, con sus cuevas y grietas, nos depara agradables sorpresas. Grandes meros nos salen al paso y los cardúmenes de bogas son acosados por picudas y abades. La gran pared sigue descendiendo y debemos tener cuidado de no llegar a cotas de profundidad excesivas. Bajo algunos salientes de roca existen ejemplares del bello coral negro.

 

No se nos debe olvidar mirar de vez en cuando al gran azul, porque en cualquier momento nos puede sorprender algún nómada oceánico. Una vez de regreso y remontando la cuesta de arena podemos avistar angelotes y chuchos de buen tamaño. En definitiva, una inmersión sencilla y sorprendente por su gran cantidad de vida y posibilidades, lo que la convierte con toda seguridad en la inmersión mas visitada de esta isla.

Date

January 24, 2015

Categoría

Artículos, Inmersiones

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