Océanos de Fuego | Maldivas: Las joyas del Océano Índico
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Maldivas: Las joyas del Océano Índico

Artículo

Mil doscientas pequeñas islas de coral situadas en el océano índico, al suroeste de la India y con el clásico aspecto de postal turística. Su nombre, que en sánscrito significa miles de islas, nos evoca una visión muy tentadora para alguien que desea bucear en aguas cálidas y con mucha vida.

 

 

Un destino de obligada visita

 

Descubrir por nosotros mismos las bondades de estas joyas del índico es una aventura que cualquier buceador debería de tener en su agenda. Lo primero que llama la atención al llegar a la isla de Malé es la gran cantidad de habitantes por metro cuadrado y lo urbanizada que está. En Malé viven más de 100.000 maldivos y un total 350.000 en todo el archipiélago. La isla que ejerce de capital de la república está urbanizada en su totalidad y lleva el mismo nombre que el atolón donde se encuentra ubicada. Junto a Malé se encuentra la isla aeropuerto de Hulhule, hasta el momento el principal aeropuerto internacional de Maldivas, aunque existen otros cuatro para vuelos domésticos y de corto recorrido. Los traslados entre islas se realizan en su mayoría en dohni, que es el barco clásico de estas aguas. También existe la posibilidad de realizar traslados en hidroavión a los resorts más alejados y con avioneta a las pocas islas que tienen aeropuerto. La navegación en Maldivas es relativamente cómoda y si navegamos en las lagunas de los atolones no hay apenas movimiento. Al cambiar de un atolón a otro es cuando percibimos que estamos en un océano y la tendencia natural es que el barco se mueva algo más. De las 1.200 islas que componen la republica de Maldivas solo unas 200 están habitadas por maldivos y algunas por resorts. El turismo es la segunda industria del país y la mayor fuente de divisas. La pesca siempre ha sido el principal negocio de Maldivas, incluso en nuestros días. La pesca de atún en las aguas abiertas del océano se exporta a diversos países de Asia. Sin embargo en los atolones se han protegido zonas y se ha prohibido la pesca del tiburón.

 

 

El buceo en Maldivas

 

Desde hace muchos años el buceo recreativo se ha convertido en uno de los grandes atractivos del turismo en Maldivas, y todos los alojamientos, sean resort o barcos vida a bordo, venden la posibilidad de bucear o practicar el snorlkel a sus clientes. Sin duda el buceo es una fuente de ingresos que redunda en la conservación del mar maldivo. Muchos barcos se dedican a realizar cruceros entre las islas y todos los resorts envían dohnis para que sus clientes puedan conocer las mejores zonas de buceo. Es toda una industria sostenible efervescente, que cada día atrae a un mayor número de practicantes.

 

Bajo el mar Maldivas derrocha belleza y vida. Aguas que exigen una buena planificación de las inmersiones y un buen guía conocedor de la zona. Todos los peces típicos del arrecife de coral y pelágicos están representados aquí. Desde los tiburones ballena, mantas, tortugas, hasta a los tan populares peces payaso.

 

 

Vida a bordo, la mejor opción

 

Sin duda la mejor opción para visitar Maldivas es un vida a bordo.  Por ello la compañía Submaldives, fue fundada en 2005;  Hassan y Judith crearon esta empresa para satisfacer su curiosidad y compartir con los buceadores de todo el mundo el conocimiento de las aguas de Las Maldivas.

 

Hassan con más de 19 años de experiencia y Judith con más de 10, se conocieron trabajando para otra empresa hace 7 años,  poco a poco empezaron a arriesgarse invirtiendo en su pasión. Esto los ha llevado a que en la actualidad se hayan consolidado en el mercado español.

 

Empezaron con un solo barco, el Southern Cross, y ahora cuentan con una flota de 4 barcos. Todos ellos con sus correspondientes “Dhonis”, barcos auxiliares como base de buceo. El sistema de buceo con “Don”, habitual en Maldivas, consiste en disponer de este barco auxiliar en el que dejamos los equipos preparados toda la semana, y con el que nos acercamos a todos los puntos de buceo. Este sistema, es el más cómodo para bucear.

 

Trabajan con guías maldivos y guías españoles en todos los barcos. Lo que nos permite aprovechar la experiencia local, y al mismo tiempo sentirse como en casa.

 

 

Buceando en el Southern Cross

 

Cuando me propusieron bucear a bordo del Southern Cross en Maldivas realizando las fotografías para un artículo sentí la preocupación normal de todo fotógrafo cuando recibe una nueva asignación. Las clásicas preguntas sobre logística, tipos de buceo, número de inmersiones, como serán los guías y demás cuestiones no dejan de circular por mi cabeza, pero trato de olvidarme de ello ya que al fin y al cabo no se puede hacer mucho hasta no llegar al destino.

 

Todo eso cambio nada más llegar a Maldivas y comenzar a trabajar con mi anfitriona Judith de la Rosa. Está experta guía en Maldivas es una mujer de aspecto atractivo y se mueve como pez en el agua en todo momento. Se le ve cómoda realizando briefings y dirigiendo a la tripulación del Southern Cross. Aclaró mis dudas y puso a mi disposición todo lo necesario para que me sintiese como en casa. Pero más allá de su diligencia y belleza, lo que me impactó fue su mirada, algo que detecté mientras hablábamos sobre situaciones en el buceo y nos contábamos anécdotas. En los más de 20 años que llevo buceando me resulta  difícil recordar a alguien que se le iluminen tanto los ojos cuando relatan vivencias en el mar, o simplemente al hablar de especies marinas. Me sorprendió mucho que este hallazgo se produjese en alguien con tanta experiencia. Parecería lógico que este tipo de características se diesen en alguien más novel en materia de buceo, pero por otro lado, lo que me gustó es que Judith siguiese conservando esa pasión por el buceo como si fuese cada día el primero.

 

Todos los que llevamos años en este trabajo sabemos que el mar puede ser muy generoso con lo que nos ofrece bajo su superficie. Pero también somos consientes, de que en ocasiones se vuelve celoso y no quiere desvelarnos sus secretos. Esto nos hace valorar mucho más los hallazgos que realizamos cuando las circunstancias son buenas, y no preocuparnos en exceso cuando no tenemos demasiada suerte. Eso es algo en lo que coincidimos automáticamente, y que nos llevó en ocasiones a reírnos bajo el agua cuando uno descubría al otro observando el azul en busca de criaturas fabulosas como las mantas o los tiburones en ese mundo acuático casi de fantasía que es el mar de Maldivas.

 

Quizás por estas afinidades, Judith y yo conectamos desde el primer momento. Me hizo sentir como si hubiese trabajado con ella durante años. Y el mar de Maldivas nos mostró mucho de lo que veníamos a buscar. En una ocasión coincidimos en una inmersión con al menos unas 40 mantas que se alimentaban en superficie. Al finalizar la inmersión, de nuevo los ojos y sonrisa de Judith delataban su compromiso con el Océano. Otra vez su complicidad con el medio, y su pasión por el mar la llevaban a iluminar su cara. Todos podíamos apreciarlo incluso bajo su máscara de buceo. Estos pequeños detalles son los que nos permiten entender el motivo por el cual realizamos este trabajo, que entre otras cosas nos lleva a estar tan alejados de nuestras familias.

 

Desde el primer buceo, decidí no interferir demasiado en el trato que mantiene ella y sus divemasters hacia sus clientes. Pedí permiso para bucear un poco al margen del grupo y realizar mis imágenes. Y en todo momento comprobé el compromiso que tiene en conseguir los mejores momentos para sus grupos. Es una guía incansable que no para de buscar en el azul mantas, tiburones y tortugas. Trata siempre de aprovechar las famosas corrientes maldivas en beneficio del grupo para situarse en los mejores puntos de las thilas y de los arrecifes donde la vida fluye con más fuerza.

 

Al finalizar mi estancia en el extraordinario Sothern Cross, barco confortable y tremendamente espacioso, mi relación con Judith se convirtió en una verdadera amistad. Y al margen del trabajo, le prometí que regresaría a verla para que siga desvelándome los secretos de estas joyas del Índico que son las islas Maldivas.

 

Sin duda las islas Maldivas invitan a ser visitadas para poder conocer su espectacular riqueza marina. Por ello en Océanos de Fuego hemos preparado con la colaboración de Submaldives un viaje muy especial. Visitaremos los mejores lugares de buceo de este maravilloso destino ¡Infórmate en siguiente enlace!

 

Acompáñanos a un viaje inolvidable a las Joyas del Índico

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Artículos, Viajes

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